A
las doce en punto
Por
José F. Otero -
Macero
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Caía la lluvia
menuda y pausada
cubriendo las calles
veredas y zanjas.
Tras de los cristales
en lujosa casa.
Una madre contaba a su hijo
leyendas extrañas.
¿Sabes? le decía
mientras lo miraba.
Esta noche
es la noche de Reyes.
A las doce en punto
por los aires pasan,
y a los niños buenos
le traen regalos
de tierras lejanas.
Si pones tus zapatos
en esta ventana,
veras cuantas cosas lindas
de los Reyes Magos
encontrás mañana.
Ay, que biendecía el pequeño,
¡Saltaba y saltaba... !.
Mientras que la madre
fuerte lo abrazaba,
imprimiéndole un beso
en la frente.
Un beso nacido
muy dentro del alma.
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Caía la lluvia
menuda y pausada
cubriendo los techos
los autos y plazas
Tras una ventana
la madre y el niño
bajar lentamente
la lluvia miraban.
Cuando en la vereda
un chico muy pobre
mojado y descalzo
pidiendo limosna
las puertas golpeaba.
Mamaexclamo el niño
mirá ese que pasa;
¡Es muy pobre! ;
no tiene zapatos,
no podrá ponerlos
sobre su ventana,
y los Reyes Magos
que traen regalos
no podrán dejarle
juguetes ni nada.
¿Le digo que venga?
Llámalo vos, anda.
Tengo dos zapatos,
Le voy a dar uno;
y cuando los Reyes
pasen por su casa,
ya sabrán
que allí vive otro niño
y pondrán regalos
de tierras lejanas...
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