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Becas
para estudiantes de Nivel Medio
Por
Raúl Enrique Lurati
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Director Comité Becas Estudiantiles (período 2001-2002)
El Rotary Club de Villa Urquiza, otorga anualmente un
número superior a diez becas a egresados de nivel primario con
el propósto de acompañar y facilitar sus estudios en el Nivel Medio.
Los postulantes son presentados por docentes y directivos de las
escuelas públicas de nuestro barrio teniendo en cuenta los requisitos
previstos al efecto (disposición para el estudio, carencias socioeconómicas,
reconocimiento de sus compañeros, actitud solidaria, etc.)
La selección es realizada por un grupo interdisciplinario de rotarios que
además de estudiar las propuestas de las escuelas y su adecuación a
los requisitos, entrevista a padres y alumnos y consulta a directivos y
docentes, en el caso de que sea necesario.
La beca abarca el suministro de los textos escolares, la atención de
necesidades especiales, la orientación del alumno y el apoyo en aquellas áreas
de aprendizaje en las que se le presenten dificultades.
El costo de la beca es mantenido por un padrino externo a nuestro club
a través de un aporte financiero mensual.
El alumno becado cuenta
además con el aporte de un coordinador rotario que mantiene continua y
periódica comunicación con el joven y su familia.
Entendemos que las vivencias y valorizaciones de los participantes
(alumnos, padres y rotarios) pueden suministrar un cuadro de situación
adecuado respecto de esta actividad, de la que nuestro club se siente realmente
orgulloso .
En esta edición incluiremos las vivencias de un miembro rotario del
Comité Seleccionador de Becas:
"La oportunidad que me brindó el Rotary Club de Villa
Urquiza, de entregar las tres becas a nivel secundario me dio la
posibilidad vivir momentos muy emotivos y a la vez
significativos.
Conocer a Ayelén Colosimo de la Escuela Nº 17, a
Melania Negromonti de la Escuela Nº 2 ambas del DE 15 y a
Leandro Argento de la escuela Nº 5 del DE 14, como así también
ver a sus padres acompañándolos comprometidos con su educación; palpar la profesionalidad y calidez de las
autoridades, maestros y cooperadores; me transportó inmediatamente a
mi niñez.
Durante el desarrollo del acto como egresado de una escuela pública
(la mayoría de mis compañeros también lo fueron) rememoré, sin ningún
esfuerzo, espontáneamente, con inmenso cariño, a las señoritas ( mis maestras) Susana, María Inés, Yolanda, Salto, Manciana, Villafañe, Caneva, Sabatin
como nunca lo había hecho antes.
Recordé las fiestas, las competencias,
el patio, las aulas... en ese momento se agolparon en mi las imágenes de
todos mis compañeros: Azcarate, Biancchi, Castro, Cisneros, Di Donato,
Guisado, Padua, Palumbo, Perazi Perez, Poggi, Toloza, Vazquez, Wolowesky.
Sin duda en ese ámbito, con ellos y junto a mi familia, vi fortalecido
mi concepto de solidaridad y consolidé mi compromiso de ser rotario.
Aquella escuela pública a la que concurrí es como las de ahora: a pesar de
la crisis económica que nos impactó esta última semana con su dejo de
desesperanza, de los múltiples hechos de violencia internacional que
nos conmocionan, contradiciendo el mensaje tragicómico del empleado
municipal de Gassalla y superando el viejo paradigma si no pagás nada es bueno.
Aunque ubicadas en otro contexto socioeconómico, pero con el
mismo objetivo de brindar iguales de oportunidades a sus alumnos y facilitar en ellos
el desarrollo de sus máximas potencialidades, me encontré con seres
humanos sumamente comprometidos en su tarea.
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