Rotary Club de Villa Urquiza

PRENSA ROTARIA del Rotary Club de Villa Urquiza

Buenos Aires - Argentina - Distrito 4890 - Rotary International
Fundado el 19 de marzo de 1956. 

Reuniones: Martes 21:30 Hs. en Bucarelli 2583    Página de inicio

Villa Urquiza
 

 
DentiLogic - Software de Odontología

Software Odontológico

 


InfoLogic

Los cambios


 

 

Cambios

 

Hay Cosas en nuestra vida que no cambiarán jamás. Si somos altos, seremos siempre altos. Si somos bajos, a pesar de nuestros tacos en realidad no podremos agregar unos centímetros a nuestra estatura.

Hay cosas en nuestra vida que pueden cambiar. Sea la casa en que vivimos o el malhumor con que nos levantamos.

Hay cosas en nuestra vida que no deben cambiar. Sea nuestra unidad familiar o el amor a las causas nobles.

Hay cosas en nuestras vidas que deben cambiar. Sea nuestra falta de instrucción, la ronda de “amigos” o la melancolía.

Entre otras cosas, debemos precisar con certeza, con la mayor claridad, esas que debemos cambiar. Y luego, debemos cambiarlas.

Esto es propio de una mentalidad positiva, creadora, vívida: estar dispuesto a cambiar eso que se debe cambiar.

Para dar este paso, no tienes más remedio que hacer un auto análisis.

En todo hombre hay un miedo natural al cambio; porque hay miedo a lo desconocido. Pero ese miedo a lo desconocido, a veces nos hace perder oportunidades preciosas para nuestra vida.

Nosotros no somos árboles, que debemos permanecer en un lugar para siempre, sin que se espere nada más, ninguna otra cosa, de nosotros. Nosotros tenemos vida, una vida en desarrollo, en cambio, en búsqueda.

Por lo tanto, no tengas miedo a cambiar: si ves que será bueno para ti, no vaciles; sea cambio de casa, de club, de estudios, de carácter. Nunca será demasiado tarde para cambiar, si es bueno ese cambio.

No persistas en la timorata conducta del dicho: “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”.

 

Uno cree que nacio en un lugar, y ese lugar ya le está asignado para siempre.

 

Uno cree que debe hacer lo que los demás hacen, y no se anima a dejar de hacerlo y empezar a ser mirado por hacer otra cosa.

Uno cree que empezó hace un tiempo un camino y aunque al final ha descubierto que no es el mejor, debe seguirlo simplemente porque una vez lo empezó.

Uno cree que tiene determinadas costumbres desde toda la existencia, y porque esas costumbres son parte de la personalidad, son buenas y no hay porqué cambiarlas.

Uno cree que su carácter “es así” y que no tiene cambio, o que no vale la pena esforzarse para mejorarlo, porque ya los demás lo conocen y tanto ellos como uno, se han adaptado a él.

 

Cada día debe ser superior al de ayer por lo tanto, no debe ser igual al de ayer.

 

El mejor cambio es el cambio que se va produciendo en el interior; un espíritu que no cambia, se repliega, se estanca, empieza a oler mal.

Por amor a nosotros mismos debemos cuidarnos, cultivarnos, atendernos bien, prepararnos siempre lo mejor, desechar lo que no sirve, tomar lo bueno, iniciar lo que promete.

Debemos ir dejando atrás, día tras día, nuestro hombre viejo. El hombre feliz es hombre vital. Esta satisfecho de sí mismo; pero siempre quiere algo más para sí mismo.

 

La vida es para ir subiendo, no para quedarse parado.

 

Para hacer grandes cambios lo esencial no es pensar mucho, sino amar mucho. Y amarnos mucho y bien.

Indice

 

Queremos finalmente, tomar un ejemplo, que puede ser valido para ti, o quizás lo sea; tu trabajo.

 

Tal vez trabajas en un lugar y te pasa lo siguiente: No es el mejor trabajo. Podrías encontrar otro que se ajustara más a tu vocación y a tus aspiraciones, pero sabes que el sueldo se reducirá. Quisieras especializarte en otro oficio, pero empezarías invirtiendo mucho tiempo, y eso te descorazona.

Tal vez eres empresario atado. No te animas a ampliar la empresa. O a tomar otros rubros que te son más gratos. O a introducir renovación en maquinarias, en relaciones laborales, en servicio a los clientes.

 

Lo más real en todo esto es que, dentro de las posibilidades de cada uno, se debe trabajar en eso que hace más feliz. Un trabajo así da más alegría, trae más paz, produce mayor ganancia. Es algo que muchos no han advertido por completo: la felicidad trae más ganancias.

Hacemos mejor lo que hacemos con gusto. Hasta se mejora el carácter; y ello influye en la relación con nuestros patronos, o compañeros, o clientes. Nuestro trabajo empieza a ser de calidad; termina cotizándose.

De modo que, indudablemente, dentro de nuestra capacidad, debemos aspirar a tener un trabajo lindo. Que contribuya a desarrollar nuestra personalidad. Que nos haga bien. Que lo hagamos con gusto y nos traiga placer. Lo demás vendrá por añadidura. No temamos más bien a no cambiar, si podemos cambiar; a envejecer prematuramente como esos jóvenes que cuentan unos a otros: “Estoy bien en el trabajo. No hago nada”. Lo bueno, lo juvenil, lo feliz es decir: “Estoy muy bien en la empresa. ¡Hacemos tantas cosas hermosas! Desarrollo mi personalidad. Siempre estoy aprendiendo. Soy feliz trabajando”.

 

Es posible sin embargo que no podamos o no debemos cambiar el trabajo. No podemos cambiarlo, si no hay reales posibilidades de encontrar otro. No debemos cambiarlo si el cambio, por ejemplo, traería demasiado sufrimiento a nuestra familia, o si estamos a punto de jubilarnos.

Todos estos son los casos más comunes. Pero, al mismo tiempo, tan otra circunstancia tan común como ello; y es que, pese a todo esto, a que no podemos ni debemos cambiarlo, estamos disconformes. Este estado nuestro interior, nos indica claramente, que el cambio se debe producir; pero, esta vez en nosotros. Somos nosotros los que debemos cambiar de actitud, poniendo en el trabajo nuestro interés y nuestro agradecimiento.

Es posible, que siendo empresarios, no podemos cambiar todo lo que desearíamos porque hay condiciones en la situación general del país o del mercado que lo impiden. Pero es cierto también que la inventiva, la ilusión, el entusiasmo por hacer de lo nuestro no una mera ocupación material sino actividad hermosa, buena, beneficiosa para muchos, puede hacer que, a pesar de todo lo que se diga, empiecen a funcionar bien muchos cambios. Cambios que otros asustarían, pero que a nosotros nos invitan. Y haciendo algo lindo, feliz, humano, no solamente nos sentiremos bien sino que aún ganaremos muchísimo más dinero. (En el mismo momento en que otros se están quejando). La felicidad auténtica trae prosperidad.

DentiLogic - Sistema Web Odontológico

Una nueva dimensión en Sistemas de Odontología

Escuelas de Idiomas

en el Extranjero

Desde 1947 brindando servicios de
Viajes y Turismo
www.neptuniaviajes.com.ar
Mendoza 5023
4524-1222 / 1888

INMOBILIARIA

Rivera 5001

www.vypconpropiedes.com.ar

4524-1900 / 4524-1500

ESTUDIO JURÍDICO CONTABLE INTEGRAL

Tel.: 4611-7671

(15)-5020-9154

SU DEUDA,

si hubo abuso o usura

4381-6025

NO PAGUE

ESTUDIO JURÍDICO INTEGRAL

Dr. Quiñoy Woods

15-4565-2221

Daniel Andreotti Computación

Sistemas

Bs. As. 15 4412 7299

Inter. 0261 15 6 53 5467

ÓPTICA CATEL

Foto-Video

AUDIFONOS

Triunvirato 4821

Julio Luna y Parias

Contador Público

Asesor- Seguros 

4543-3039

Otero Hermanos

Cristalería Artística Fina

Vallejos 3282

4572-7205

Para anuncios en esta página

4521-2210

Estudio de Agrimensura

  Eduardo Barletta

4521-3126

Disfrute 

la radio del barrio

FM URQUIZA 91,7

Donde vive el Jazz

Aire Acondicionado

Rafaela 3831

(Alberdi 3800)

(011) 4636-2799

Viajes y Turismo

providenceviajes.com.ar

 

nestorsarandria@hotmail.com

Copyright © 2002 PRENSA ROTARIA del Rotary Club de Villa Urquiza. 
® Derechos reservados. Los símbolos y nombres son propiedad de Rotary International y se utilizan aquí de acuerdo al Manual de Procedimiento. Mantenimiento: Néstor Carlos Sarandria, miembro del Rotary Club de Villa Urquiza, Distrito 4890, Buenos Aires, Argentina.
Última modificación: sábado, 10 de septiembre de 2011

Volver