1.
¿Qué es el chisme?
No es fácil contestar esta pregunta y se requiere mucha sabiduría. Yo
empleo la siguiente definición: «Es decir algo (aunque ese algo sea
verdad) sobre una persona a otra persona que no tiene por qué saberlo».
Es más, el chismoso, por regla general, agrega su propio tono al rumor
y así cambia los hechos.
2.
¿Cuándo no conviene escuchar a esas personas que están diciendo
algo sobre alguien? Valiéndonos de la definición mencionada, nunca
debemos escuchar una queja sobre otro si no estamos en condiciones de
producir cierta acción, es decir formar parte de la solución. Cuando
una persona viene con un rumor, siempre es bueno tratarla como si a ella
no le gustaran los chismes.
3. Cuando
escucho un rumor, ¿qué debo hacer?
La mejor forma de detener un rumor es encontrar la fuente, aquel que lo
ha originado. Salomón conocía la importancia de dicha fuente: «Sin leña
se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda»
(Proverbios 26:20). Sin embargo, a veces la persona que anda en chismes
no quiere decir quién comenzó con el chisme; si éste fuera el caso,
niégate a escuchar.
4. ¿Hay
maneras de contrarrestar el chisme?
En vez de participar (pasiva o bien activamente) en un rumor, una manera
de contrarrestar el chisme es simplemente hablar bien de la persona.
5. Puede ser humillante
descubrir por qué la gente viene a nosotros con chismes. Podría
ser que otros sepan que a mí me agrada el chisme, que lo escucho con
agrado. ¿Quién no quiere alguna vez escuchar algo candente acerca de
otro? «Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran
hasta las entrañas» (Proverbios 18:8).
Para resumir:
no difundir ni escuchar chismes; intentar siempre encontrar la fuente de
un rumor y frenarlo.