Hubo
un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste
a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo
un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa
persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo
un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese
amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo
un momento en el que estabas seguro que la comunicación con ese alguien
se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu
casa.
Hubo
un momento en el que una pelea prometía ser eterna; y sin dejarte ni
siquiera entristecerte terminó en un abrazo.
Hubo
un momento en que un examen parecía imposible de pasar y hoy es un examen
más que aprobaste en tu carrera...
Hubo
un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes
darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo
un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te
sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo
un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste
boquiabierto mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así
como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides
que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho
realidad.
Nunca
dejes de soñar, porque soñar es el principio de un sueño hecho
realidad.
Envíalo
a las personas que por alguna razón son tus amigos, aunque no los veas
siempre aunque no les hables siempre... pues recuerda "todo lo que
sucede, sucede por una razón".