El programa de Rotary Internacional GSE o sus siglas en castellano IGE
(Intercambio de Grupos de Estudio) posibilita que jóvenes profesionales de
todo el mundo intercambien experiencias tanto
profesionales como humanas.
Este año jóvenes del Distrito Buenos
Aires viajamos a Suecia gracias al programa IGE de Rotary Internacional y en mi caso
particular patrocinada por el Rotary Club de
Villa Urquiza.
Partimos con muchas expectativas y una gran
emoción de sabernos embajadores de buena voluntad de
nuestra querida Argentina.
Curiosamente, siempre desde muy pequeña sentí
una especial fascinación por Suecia y sus tradiciones y
de manera increíble se concretaba el sueño de la infancia.
Desde nuestro arribo a la Ciudad de Kalmar,
primer escala pasando por todas las demás,
(Oskarsham, Vimmerby, Kisa, Vadstena, Linkoping, Norkoping,
etc.) pudimos percibir la calidez y el cariño de la gente
que nos recibía.
Llaman la atención el gran sentido de equidad que
reina en Suecia, el respeto por el prójimo y hacia sus
mayores y la obediencia hacia las reglas que permiten que
todo devenga en un orden poco menos que increíble
para nosotros. Esto se traduce en un trafico
automotor ordenado y respetuoso del peatón, adolescentes y
niños respetuoso de sus padres, adultos respetuosos de
sus mayores y todos respetuosos de la naturaleza y de
los derechos de los demás.
Pese a ser un país bastante mas pequeño que el
nuestro y vivir muchos meses bajo la oscuridad y el frío del
largo invierno Suecia mantiene una Industria pujante,
en especial la que se ocupa de la Silvicultura y la
madera. Sus niños y jóvenes poseen un nivel educativo
muy bueno y casi todos hablan 3 o mas idiomas. La
mayoría de los adolescentes han realizado intercambio con
otros países por intermedio de numerosos programas y
han viajado a lugares como Australia, Sudamerica,
Estados Unidos.
Con respecto a mi profesión tuve la oportunidad de
visitar centros de Salud y Farmacias.
Es maravillosa la experiencia de vivir en
casas de familia y compartir con ellos sus actividades cotidianas (aunque la mayoría
de las veces no me dejaban ni levantar la mesa porque era su invitada!)
Cada familia me recibió como si yo perteneciera a ella,
y cada vez que partíamos era muy triste tener
que despedirnos...y así cada tres o cuatro
días...Recibí cantidades increíbles de cariño y dedicación como
cuando resbale cerca del mar y apenas me moje los pies.
No querían que me resfriara. Me dieron medias
secas, pusieron a secar mis botas y hasta recibí una copita
de un brebaje de hierbas tónico para evitar el enfriamiento.
Todos nuestros anfitriones escucharon con
atención nuestras explicaciones acerca de nuestro país y
sus bellezas y nos hicieron muchas preguntas y
todos prometieron tratar de visitarnos alguna vez.
La culminación fue nuestra presentación en la
conferencia del Distrito la cual fue calificada de Excelente y
muy profesional.
Es realmente increíble como programas el
IGE acercan a las diferentes culturas y a las personas y como a través de eso nos
damos cuenta que en el fondo todos los seres
humanos tenemos las mismas necesidades y vivimos con las mismas inquietudes.
¡Nunca olvidare esta maravillosa experiencia!
¡Gracias Rotary Club Villa Urquiza!