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Estimados compañeros rotarios:

Rotary es mucho más que la suma de cada una de sus partes
individuales. Todos los programas de Rotary cumplen una función diferente, tanto
las actividades de los clubes y distritos como las becas, los intercambios y la
extensa variedad de proyectos humanitarios. No existen en el mundo dos clubes
que revistan exactamente las mismas características, siendo esta diversidad la
fuente de nuestra fuerza.
Unidos, podemos demostrar al mundo que es posible lograr un
futuro mejor en todos los confines del mundo y que el espíritu de generosidad,
la tolerancia y la observancia de los valores morales no son impedimentos, sino
indicadores que nos señalan el rumbo hacia el logro de nuestra misión.
En un mundo donde abundan los desafíos a la conducta ética,
donde la cooperación internacional y la tolerancia son esenciales para la paz,
Rotary simboliza la integridad, la colaboración en el plano internacional y el
espíritu del trabajo voluntario.
El lema que he seleccionado para el año rotario 2006-2007,
Señalemos el rumbo, refleja mi confianza en el potencial de los rotarios
para cambiar el mundo. Juntos, un millón doscientos mil rotarios nos
concentraremos en Señalar el rumbo hacia un futuro esperanzador a través
del compañerismo y el servicio.
El mundo actual necesita héroes, no celebridades. En Rotary,
todos somos iguales y todos llevamos una vida atareada, pero aún así intentamos
siempre hacer lo mejor que podemos. Discretamente, cada quien a su manera,
trabajamos con el objeto de hacer de éste un mundo mejor, más sano y más seguro.
Creo firmemente que nuestra motivación para brindar servicio debe radicar más en
lo que es práctico y necesario que en las reacciones emocionales. Es preciso que
constatemos carencias específicas y las abordemos con buena voluntad y
flexibilidad. El servicio rotario no puede desarrollarse aisladamente; cada
proyecto que se emprenda ha de ejecutarse con la participación de los
beneficiarios de nuestra labor.
En todo rincón de
la Tierra
existen necesidades acuciantes. Como rotarios, es lógico que queramos
satisfacerlas todas, pero como personas prácticas, sabemos que hemos de
concentrar nuestros esfuerzos donde mejores resultados puedan lograrse. Por
consiguiente, he seleccionado como iniciativas rotarias de interés especial en
2006-2007 la administración de los recursos hídricos, la alfabetización, la
salud, la lucha contra el hambre, y
la Familia de
Rotary.
Fuera de Rotary, es asombroso el grado en que se desconoce la
falta de agua potable en los países en desarrollo. Si una catástrofe natural
acabara con la vida de 6.000 niños menores de 5 años en un solo día, la noticia
ocuparía la primera plana de todos los periódicos. Sin embargo, cada día mueren
unos 6.000 niños a causa de enfermedades transmitidas por aguas contaminadas.
Esta situación puede abordarse eficientemente por medio de proyectos de pequeña
escala en el ámbito local; es más, Rotary realiza proyectos eficaces con este
fin desde hace muchos años. Por ello, exhorto a los clubes y distritos del mundo
rotario a que amplíen el alcance de sus esfuerzos en esta área y den prioridad
al suministro de agua potable, poco a poco, una comunidad a la vez, dondequiera
que haga falta.
Puesto que vengo de una familia de aficionados a la lectura,
la alfabetización es un tema importante para mí. Para la sociedad, su valor es
incalculable. El saber leer y escribir sienta las bases para la democracia, la
estabilidad y la prosperidad de toda nación, y abriga el potencial de
interrumpir el ciclo de la pobreza y brindar una mejor calidad de vida a la
próxima generación. Muchos presidentes de RI han destacado la importancia de la
alfabetización y es indispensable que le otorguemos prioridad permanente.
En la esfera local, los clubes rotarios dedican suma atención
a la salud y la lucha contra el hambre. Los proyectos destinados a mejorar las
condiciones existentes en este campo constituyen el corazón del servicio rotario
y contribuyeron, con efecto catalítico, al establecimiento del magno programa de
PolioPlus. Es nuestra obligación continuar abocados a la erradicación de la
polio hasta lograrla definitivamente, a la vez que seguimos desarrollando una
amplia gama de proyectos en beneficio de la salud y la nutrición, a través de
los cuales hemos difundido universalmente el buen nombre de Rotary.
Este año, quisiera volver a realzar la importancia de
la Familia de
Rotary y la atención que merecen todos sus integrantes. Los programas en pro de
la juventud, tales como el Intercambio de Jóvenes, Interact y Rotaract, son los
pilares de la vitalidad futura de Rotary y contribuyen a la repercusión positiva
de la labor rotaria al infundir en las nuevas generaciones los ideales de
integridad, tolerancia y altruismo. Asimismo, Rotary se fortalecerá con el apoyo
que brindemos a las familias de los rotarios.
Me he propuesto en 2006-2007 solicitar a todos los rotarios
que consideren con detenimiento las posibilidades que Rotary nos ofrece y lo que
cada uno puede aportar a Rotary. Juntos, Señalemos el rumbo a más y
mayores éxitos. Juntos, continuemos buscando la manera de satisfacer necesidades
concretas y cerciorémonos de abordar las carencias presentes de manera práctica
y sostenible, colaborando con otras instituciones y en nuestras comunidades. No
nos quedemos deslumbrados por los ideales y las ilusiones, trabajemos con
conocimientos sólidos y esfuerzo constante.
Como rotarios, bien sabemos que no basta soñar con un mundo
mejor. Para lograrlo, tendremos que trazar planes, cooperar con ganas y trabajar
arduamente.
Sabiendo que los rotarios no nos quedaremos esperando a que
las cosas se hagan por sí mismas, los invito a que juntos Señalemos el rumbo.
W.B. (Bill) Boyd - Presidente, Rotary
International, 2006-2007 |