Raúl
Ricardo Alfonsín (*
Chascomús,
Buenos Aires,
12 de marzo de
1927 – †
Buenos Aires,
31 de marzo de
2009) fue un
abogado,
político,
estadista y promotor de los
derechos humanos
argentino. Fue concejal, diputado
provincial, diputado nacional, y senador nacional.[1]
En
1983, tras las
elecciones presidenciales, asumió el cargo
de
Presidente de la Nación Argentina, con lo
cual finalizó el período de gobierno de la
dictadura militar autodenominada
Proceso de Reorganización Nacional. Fue
también el fin de los
golpes de Estado en Argentina, ya que no
hubo nuevos golpes de estado desde entonces hasta la actualidad. La gestión de
Alfonsín es conocida principalmente por la realización del
Juicio a las Juntas, así como también por
el
Tratado de paz y amistad entre Argentina y Chile
y la formación del
Mercosur. Alfonsín entregó el mando a
Carlos Saúl Menem en 1989, en medio de un
proceso hiperinflacionario.
Tras dejar la
presidencia realizó el
Pacto de Olivos con Menem, que permitió la
realización de la
Reforma de la Constitución Argentina de 1994.
Unos años después participó en la formación de la
Alianza por el Trabajo, la Justicia y la Educación,
que llevó al gobierno a
Fernando De la Rúa.
Falleció el 31 de
marzo de 2009 a causa de un cáncer pulmonar.
Tras una multitudinaria
despedida, Raúl Alfonsín fue inhumado en el cementerio de la Recoleta
Miles de personas se congregaron en el Congreso para escuchar la misa de cuerpo
presente y siguieron a paso de hombre la cureña que trasladó el féretro. Al
grito de "Alfonsín, Alfonsín", otras cientos en las calles arrojaron claveles y
rosas. A raíz de la gran cantidad de gente apostada en las puertas del
cementerio, se demoró el ingreso del cortejo. Referentes partidarios y políticos
recordaron la figura del ex mandatario, que ya descansa en la bóveda de los
caídos en la Revolución de 1890.
Un multitud despidió los restos
del fallecido ex presidente Raúl Alfonsín, quien fue sepultado en el cementerio
de la Recoleta junto los líderes radicales Hipólito Yrigoyen y Leandro Alem,
mientras desde muchos lugares del mundo se seguía elogiando su figura como
restaurador de la democracia en Argentina.
