|
Juan Pablo II que
descanses en paz.
Rotary en sus
estatutos contempla que su filosofía sea compartida por hombres
y mujeres de todas las religiones y credos.
Pero hoy no podemos
permanecer indiferentes ante el fallecimiento de Juan
Pablo II, Jefe de la
Iglesia Católica Apostólica Romana y sobre todo al apreciar por los medios de
comunicación la multitud de seres que han colmado la ciudad de Roma para
despedir sus restos mortales.
Algunos llegaron por
ser compatriotas, otros porque valoraron su liderazgo durante casi 27 años de
papado, donde visitó 149 países y en cada uno de ellos pregonó el luchar por
la paz en el mundo, caro sentimiento también para los rotarios.
En el período
1999-2000, siendo Presidente de RI Carlos Ravizza, Juan Pablo II recibió a 8000
rotarios, conjuntamente
con fieles de diócesis de varias regiones de Italia.
La Escuela de
Instrucción Rotaria del RC de Santiago del Estero, Argentina, quiere
rendir un pequeño homenaje a este GRANDE,
que hasta nos dejó como ejemplo la simplicidad y paciencia con la que esperó
la muerte. Reproducimos las afectuosas palabras con las que se dirigió a
los rotarios aquel sábado 11 de marzo de 2000.
Juan Pablo II que
descanses en paz.
Discurso del Santo Padre Juan Pablo II con motivo de las peregrinaciones
jubilares de “Rotary International”, de la diócesis de Pitigliano -Sovana -Orbetello,
del colegio Arzobispal Pio XI de Desio, y de varias parroquias de Rieti, Bolonia
y Urbania.
Sábado 11 de
marzo de 2000
"Amadísimos
hermanos y hermanas:
Me alegra recibiros a todos vosotros, que habéis venido para realizar vuestro
jubileo al comienzo de este tiempo cuaresmal.
Rotary International
Os dirijo, ante todo, un cordial saludo a vosotros, que formáis parte del Rotary
International. Habéis
cruzado la Puerta Santa de la basílica vaticana y habéis participado en la
eucaristía jubilar presidida por el señor cardenal Paul Poupard, que está aquí
con nosotros y al que saludo con afecto. Bienvenidos, amadísimos hermanos y
hermanas. Os doy a cada uno de vosotros mi abrazo de paz.
La celebración del jubileo constituye para vosotros una circunstancia propicia
con miras a meditar en la importancia y el valor de ser cristianos en el alba
del tercer milenio. Ciertamente sería interesante preguntarse qué haría hoy Paul
Percy Harris, vuestro
fundador, y cómo organizaría la asociación que creó hace casi cien años. En
los albores del siglo XX, se dio cuenta de la soledad que experimentaba el
hombre en las grandes ciudades y trató de remediarla desarrollando a través
del Rotary una red cada vez más amplia de relaciones amistosas entre las
personas, basadas en la comprensión, el entendimiento y la paz entre los
pueblos.
Queridos rotarios, habéis tratado de prestar este servicio de modo cada vez más
solícito y atento a lo largo de estos casi cien años de existencia. El momento
que estamos viviendo ahora es rico en potencialidades y desafíos. Al cruzar el
umbral del tercer milenio de la era cristiana, la Iglesia vuelve a proponer a
todos el mensaje antiguo y siempre nuevo del Evangelio. También vosotros,
rotarios, que queréis ser heraldos generosos y testigos intrépidos de Cristo,
comprometeos a dar esperanza al hombre de hoy, a vencer la soledad, la
indiferencia, el egoísmo y el mal".
|