Orientación
Ocupacional 2ª parte
... y después del
secundario ¡¿Qué?!
En el
mes de septiembre y octubre de 2000. este artículo en forma de boletín,
nuestro Rotary Club entregó 2000, a los estudiantes de 4º y 5º año de
escuelas de educación secundaria de los Distritos 15 y 16, cómo así también
a las privadas. En diciembre de 2000, se publicó en la revista Prensa Rotaria
del Rotary Club de Villa Urquiza.
Estimados
jóvenes:
Tenemos
el placer de comunicarnos con Uds. con el propósito a aportar a un espacio de
reflexión respecto a sus competencias y su aplicación en tu futuro próximo.
No
desconocemos que el contenido de este Boletín Informático ha sido elaborado
desde una visión parcializada y que existen otros enfoques de tratamiento de la
problemática.
Queda en
Uds. confrontarlos y elaborarlos críticamente.
Nos
encontramos a tu disposición para coordinar nuevas estrategias sobre el tema.
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..y después del secundario ¡¿Qué?!
6.- Qué es
la vocación
Entendemos
la vocación como aquella actividad que produce el mayor sentimiento de
auto-realización. Aquello que le da “sentido a la vida”.
Muchos jóvenes
se sienten mal y hasta con culpa porque no sienten una inclinación clara.
Vocación
y profesión pueden avanzar por diferentes vías, no siempre coinciden. No todos
realizan su vocación en el trabajo, en la profesión o necesariamente en la
empresa.
Casi
siempre la vocación surge del desarrollo de una tarea que de satisfacciones. La
actividad que da reconocimiento “vocacional”.
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...y después del secundario ¡¿Qué?!
8.- Cómo
colaborar con un joven a elegir su carrera
Todo aquél
que sale de la adolescencia llega a preguntarse en algún momento, ¿cómo me
voy a ganar la vida?. No es fácil orientar a un joven en la elección.
En
general los que terminan “la secundaria” no saben qué carrera seguir. No
saben a que dedicarse.
Muchos
creen que una carrera profesional sólo se estudia en la universidad, sin
embargo hay muchísimas otras posibilidades.
Al
comparar carreras técnicas o cortas con carreras largas se suele menospreciar a
las primeras. Esta valoración es prejuiciosa y quienes piensan de esta manera
se olvidan que la sociedad requiere múltiples actividades y profesiones, todas
ellas válidas para la comunidad y para la realización personal.
Una
recomendación: que el joven haga lo que le gusta y que trate de ser muy bueno
en la actividad elegida.
El título
como certificado que señala la culminación de los estudios universitarios no
es suficiente. Lo importante es lo que haga cada uno con ese título.
En los próximos
años no será tan importante lo que una persona estudio, sino cómo se
desarrolló y manejo su carrera. La principal demanda no será por habilidades técnicas
o profesionales, sino por aptitudes y actitudes personales.
El
porvenir laboral, la inserción en la vida de trabajo remunerada, tendrán que
ver no sólo con las oportunidades que haya en ese momento en la comunidad, sino
también con cómo nos vayamos insertando en la profesión qué elegimos, qué
nos interesa desarrollar, qué camino construimos en nuestra vida profesional.
Esto
comienza mientras estamos estudiando.
La
carrera que tiene futuro es la que encaramos con interés y entusiasmo.
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...y después del secundario ¡¿Qué?!
10.- La
competencia
Ser
competitivo no es necesariamente malo. Hay que prepararse para competir.
El
futuro, en principio duro y complejo, de un adulto de esta época depende de su
preparación.
No vamos
a negar que la Argentina no presenta hoy día las mejores alternativas para el
crecimiento de un joven, sin embargo en los países más desarrollados tampoco
es fácil.
La
competencia es muy grande, hay superpoblación de egresados de algunas carreras
y por otro lado los avances en el conocimiento son enormes y veloces, y se
requieren nuevos profesionales en áreas como turismo, diseño gráfico, informática,
telecomunicaciones, construcción y otras.
El buen
manejo del idioma inglés y de la computación aumenta las posibilidades de
desarrollo personal y laboral.
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..y después del secundario ¡¿Qué?!
7.- Cómo
elegir la carrera
Nadie
mejor que el joven para elegir la que será su carrera. Los dos aspectos
condicionantes serán: qué se quiere y cuál es la realidad que lo rodea. Ambas
visiones se van a unir para tomar una decisión crucial.
No es
asunto fácil elegir una profesión o carrera.
Una cosa
es la elección de la profesión y otra cosa es la vocación: lo ideal es que se
junten.
Cuando un
joven no sabe cómo decidir la carrera, recurre a elegir lo que está de moda.
No siempre es un buen criterio.
Tomarse
tiempo para pensar suele ser una buena inversión con relación a toda la vida
que, probablemente dediquemos a la vocación. Conviene cerrarle la menor
cantidad de puertas al futuro.
Cuando
alguien elige una carrera a los 17 años y cambia de decisión a los 18 ó 19 años
suele vivirlo como una equivocación que no debería ocurrir. Si uno empieza una
carrera y se da cuenta que no es lo suyo tiene que cambiar. La experiencia y los
conocimientos adquiridos nunca son una pérdida.
Hay que
considerar la realidad laboral de la profesión que se ha de elegir: no se
plantea torcer una vocación por cálculos económicos, sino que se trata de
poder llevar a la práctica, convertir en realidad la actividad elegida.
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...y después del secundario ¡¿Qué?!
9.- Las
profesiones
Los
cambios en las ocupaciones y los oficios tienen particular importancia al
comienzo del nuevo siglo.
Las
profesiones se han ido diversificando y cada vez se requiere mayor especialización.
Uno de
los gurúes del management, Peter Drucker, dice que en los próximos años las
personas van a cambiar por lo menos seis veces de especialización, por lo que
debemos prepararnos para el cambio y la innovación continuos y permanentes.
Ha
desaparecido la estabilidad en los conocimientos por esta razón es necesaria
una formación continua o educación permanente.
Las
carreras tradicionales tienen un lugar de prestigio y/o reconocimiento en la
sociedad. Por otro lado, el sistema educativo tampoco provee de información
para que puedan conocerse muchas carreras, y los jóvenes se quedan con esa
escasa información sin investigar y averiguar si hay otras alternativas.
La
tendencia a la ocupación de ingenieros para posiciones históricamente
reservadas a otras profesiones, la demanda creciente de egresados de ciencias
económicas para cubrir una cada vez más amplia variedad de puestos, y la
preeminencia de las búsquedas orientadas hacia graduados formados en tecnología
y sistemas son las características que definen al mercado laboral de las
universidades hoy.
Las diez
carreras más elegidas hoy en día son:
Este
cuadro muy sintetizado nos permite ver que las carreras tradicionales siguen
siendo por que se opta en más del 65% de los casos.
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..y después del secundario ¡¿Qué?!
11.- Recomendaciones
(para orientar la vocación)
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No perder
tiempo.
-
Encontrar
un aliciente para la voluntad.
-
Trabajar
y estudiar no son términos que se oponen, se refuerzan.
-
Una
condición sine qua non: aprender inglés y computación.
-
Practicar
un deporte.
La vida
exige esfuerzo, energía, entusiasmo y una aptitud clave: estar dispuesto a
hacer lo necesario para conseguirlo.
Si no se
está seguro de porqué estudiar, la respuesta es: para crecer como ser humano,
para darle sentido a la vida.
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