Servicios y Comercios de Villa Urquiza
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Mercados
y Ferias
Nos referimos a las recordadas “ferias francas”.
El día indicado, muy de mañana
(casi de madrugada) aparecían los carromatos municipales, listos para
“armar la feria”. Y luego aparecían los carros de los feriantes y
cada uno completaba su puesto, para comenzar las ventas a eso de las 7
de la mañana, convocando a todo el vecindario, que hallaba productos
frescos y más baratos que en otros comercios ya instalados.
A medio día todo concluía y
nuevamente se cargaban
los carros primero y los camioncitos más tarde, con los productos,
para dar el lugar al equipo municipal de limpieza, que con grandes
mangueras procuraban dejar todo más o menos limpio y preparado para
que otros “municipales” se llevaran los puestos a un depósito.
La feria era siempre bienvenida y lo
mismo sucedía con los chicos que correteaban a sus anchas. La feria
ofrecía espectáculos interesantes para la gente menuda; permitía el
encuentro grato de las vecinas y la propagación de comentarios y
novedades barriales. Era parte natural del barrio de los años 30 y
eso duró mucho tiempo.
Claro que todo tenía su contra; los
sacrificados vecinos cuyas casas daban a la feria, se despertaban
debido a las molestias: ruidos casi de noche, suciedad, abundancia de
moscas, etc.
Todo colaboraba para que solicitaran
la supresión de la molesta feria franca, ante la indiferencia del
resto del barrio, que solo veía lo conveniente de la feria. Tan
frecuentes eran los pedidos de supresión como los de creación de
otras nuevas. Y finalmente todo fue historia, porque desaparecieron
para ser “intermediarias” sin mayores problemas, ya transformadas
en mercados.
El 15 de setiembre de 1907 se inauguró
una feria frente a la estación del ferrocarril.
El 7 de diciembre de 1907, por
iniciativa del comandante Juan Rípoli, vecino del lugar, la
Municipalidad compró un terreno de 960 Mts. cuadrados para construir
un mercado, el que se inauguró en mayo de 1910 y que dependía del
Municipio de Belgrano.
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ACTIVIDADES COMERCIALES
Establecimientos
Comerciales
Desde su origen, General Urquiza contó con importantes
establecimientos industriales, esto favoreció la urbanización y la
radicación de obreros especializados.
Uno de ellos fue la gran fábrica licorera “Pedeflous” de la
firma Raúl Sauveterre y Cia. la que abarcó toda la manzana
comprendida por las calle l8-2-1 y 17 (Aizpurua, Roosvelt, cullen y
Cerettií). El 22 de Agosto de 1912 se produjo un gran incendio en
este establecimiento; las llamas alcanzaron las habitaciones
particulares y amenazaban propagarse a los talleres y depósitos de
licores y alcoholes. Una
delegación de bomberos del cuartel, inicio el salvataje e impidio que
las llamas se extendieran por el vecindario.
Años más tarde, el edificio fue transferido a la firma Lázaro
Bereynst, pero sufrió una quiebra que obligó a cerrar sus puertas,
pasando a ocupar el inmueble la firma Fanal SA., la que cerro sus
puertas en la década del 70 y transcurrido el tiempo se procedió a
la demolición del edificio. Actualmente funciona allí el
Supermercado Norte que todos conocemos.
Fabricas de
Cristales
Al poco tiempo de la llegada del ferrocarril a la zona de las
Catalinas, se instala en la zona la fábrica más importante del país
para la fabricación y manufactura del vidrio.
La Sociedad Cooperativa de Cristaleria se construyo a iniciativa
del Ingeniero Julio Krause, que fue director y además principal
accionista.
Era el Ing. Krause caracterizado vecino de nuestro barrio, además
de químico industrial fue profesor de mecánica y matemática en la
facultad de Ciencias Exactas y en la Escuela Industrial de la Nación.
También ocupó el puesto de jefe de la sección de Hidrológica del
Ministerio de Agricultura durante el año 1909.
Nació en 1858 y falleció en 1923. En homenaje a los servicios
prestados por don Julio Krause, el gobierno de la Nación botó un
barco petrolero bautizado con su nombre en 1981.
Fabrica de
Cigarros "Avanti"
En 1904, se estableció en la Villa una de las manufacturas
tabacaleras más importantes del país. Este establecimiento
correspondía a la Compañía Tabacalera Italo-Francesa, cuyo nombre
social era “AVANTI SA.”
La empresa llevó al barrio operarios especializados, en su mayoría
inmigrantes italianos. Llegó a emplear más de 1500 obreros de ambos
sexos.
En 1909 la fábrica sufrió un gran incendio, que duro varios días
y que destruyo la totalidad de las instalaciones. La falta de
elementos para combatir el fuego y la escasez de agua fueron las
causas principales del desastre.-
El edificio fue reconstruido y la fábrica comenzó a trabajar
nuevamente con plena producción. Años después, fue transferido pasando a ser propiedad de la
Compañía Tabacalera Americana.
La Compañía fue liquidada a mediados de 1969 y el edificio fue
demolido para dar lugar a la construcción de monobloks en propiedad
horizontal, edificación sujeta al plan de vivienda del Banco
Hipotecario Nacional.
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Su comercio
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Comercio
"La Germinadora"
Esta empresa comercial, ha logrado marchar a la vanguardia de sus
similares, gracias a la labor tesonera de su iniciador, don Garmiento
V. Bellotti, conocido por don José.
Este urquicense dic comienzo a sus actividades conocidas con un
modesto negocio de ventas de semillas, carbonería y venta de macetas.
Como el negocio progresaba, tuvo necesidad de hacer ampliaciones, lo
que demandó mayores gastos y se vio obligado a desplegar múltiples
actividades, buscando mercadería, recorriendo las quintas, trabajo
duro que le ocupaba todo el día.
Con el proceso urbano se inicio el desarrollo comercial e
industrial del Barrio de General Urquiza. Comenzaban a abrir sus
puertas los pequeños negocios de artículos para el hogar, entre los
que predominaban las ventas de comestibles, almacenes, también se
formaron los clubs.
Los negocios más antiguos que podemos nombrar son:
Almacén rural
y de
ramos generales de Juan Gambaro, que con los años paso a llamarse
rosticería “Ricardito”que cerro en 1981, ahí funciona ahora la
exposición y venta de Autos concesionaria de la Ford.
Almacén – Bar-Rosticería- “La Buena Medida”. de Miguel F.
Massotti. En 1943 el negocio fue transferido a la razón social José
y Juan Álvarez.
En 1914, se inauguró la primera feria franca por disposición de
la Intendencia Municipal, la que funcionó en la calle Triunvirato.
Ferretería, Bazar y pinturería “La Unión” fue una de las
primeras en instalarse en la zona.
El Mercurio fue la primera fábrica de fideos de la zona cuyos dueños
eran Chiozzo y Bianchi. En 1899 fue adquirida por el distinguido
vecino don Aquiles Cometí quien se había radicado en la villa en
1891.
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La
Provisión de Agua
Inicialmente al ser una zona rural,
fueron cavándose pozos hasta la primera napa.
Naturalmente que con el avance de los
tiempos fueron apareciendo
molinos de viento, característicos de la zona de quintas, donde también
se comenzaron a utilizar “pozos australianos” hacia 1920.
Cuando se clausuró el cementerio del
poblado, en Monroe y Miller, se pensó en perforar en la zona pozos,
para obtener agua y luego colocar tanques capaces de almacenar el agua
necesaria para los núcleos de Villa Catalinas, Mazzini, Ortúzar,
Saavedra, entre otros. Se encargó de ello Obras Sanitarias.
En la calle Lugones (entonces Paris),
se levanto una torre metálica y el municipio comenzó a tender las
redes domiciliarias.
por muchos años el líquido vital
usado en la villa, provino de tal excavación, que desde ya, llegaba a la segunda napa. Los planos de Buenos Aires de 1912
referidos a la provisión de agua, indican que por esa época se
abastecía de tal líquido una superficie de casi 300 hectáreas.
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Hágase la Luz
El 6 de noviembre de 1889, el Consejo Deliberante autorizó al
Departamento Ejecutivo a instalar alumbrado y servicio de limpieza de
Villa Catalinas.
En el diario La Nación del 29 de
mayo de 1902, leemos “Ha sido autorizada la compañía de Gas Río
de la Plata, para prolongar sus cañerías hasta Villa Urquiza, con el
objeto de proveer de alumbrado a esa población.
A pesar d tales permisos, por el
1900, la iluminación era precaria ya que se usaban faroles
alimentados con kerosén, que cada vecino colocaba y proveía por su
cuenta. En 1905, la Sociedad de Fomento adquirió cuarenta columnas de
hierro a cincuenta pesos cada una, costeadas por el vecindario y así
pudieron colocarse faroles en las principales esquinas.
Los artefactos lumínicos eran
encendidos por los faroleros, provistos de escaleras las cuales eran
llevadas a cuesta por las calles de la Villa.
Luego llego el gas y todo fue
mejorando. En Bauness y Juramento se conectaron las cañerías
individuales y el aspecto y seguridad de las calles cambió en forma
evidente.
Más adelante comenzó a aparecer la
iluminación eléctrica. Los cables llegaban a Capdevila y de ahí se
tomaban los ramales domiciliarios. La Compañía Hispano Americana de
Electricidad se inaugura el 1ero. de enero de 1923 con 4.500 abonados.
El 23 de julio de 1960 se inauguró
la iluminación con artefactos fluorescentes (luz blanca), en la Av.
Monroe, por gestiones de la Asociación de Comerciantes.
Paulatinamente el sistema se extendió por todas las calles de Villa
Urquiza.
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Servicios
El
Teléfono, el Correo, la Policíal y los Bomberos
Ya tenemos
teléfono
Por
el año de la fundación –1887- y como experimento de física
aplicada, llegaron al lugar algunas líneas
de teléfono de la empresa Gower-Bell, que tenía sus oficinas en
Florida 128.
Entre los primeros teléfonos instalados, tenemos noticias de que
le fueron adjudicados a don Manuel R. Canicoba, don José Chittaro y
al Corralón de materiales de Mengani, en Triunvirato y Roosevelt.
El Correo
En una primera época cuenta la hija del pionero de la villa don
Pedro Delponti, la Dirección General de Correos y Telégrafo, la cual
funcionaba como estafeta postal, funcionaba en su domicilio.
En 1891 esta tarea estuvo a cargo de don Adolfo Galvagni y
funcionaba en un chalet sito en Diaz Colodrero 2495, propiedad que había
servido de albergue al personal del ferrocarril al Rosario. En 1895
pasan a la calle Bauness 2540 denominándose sucursal 27 y estaba a su
cargo don Vicente Ramírez.
En 1925 cambió de numeración pasando a ser de sección 27 a
sucursal 31, con asiento en la calle Cullen 5224 – código postal
1431,
El 10 de julio de 1983, fue traslada a su sede actual Monroe
5254.
La Policía
En los primeros tiempos la vigilancia policial en Villa Catalina
estaba a cargo de agentes enviados por el jefe de la Comisaría 23ª
del pueblo de Belgrano.
Estos guardianes del orden efectuaban su tarea
a caballo realizando rondas por el barrio. Tenían asiento en la casa del vecino don Pedro Delponti.
Debido a que la población iba en aumento el 23 de septiembre de
1893 se estableció un destacamento a cargo de un oficial inspector de
apellido Taglioforo, que
tenía como ayudante a un sargento llamado MOMA, a un cabo de nombre
Estaurquio y los vigilantes León y Perido.
Dos años más tarde, el 27 de marzo de 1895, siendo Jefe de Policía
el General Manuel Campo, se estableció en la Villa una Subcomisaria
con asiento en la calle 4
Nº 2741 (hoy Altolaguirre), entre las calles 3 y 12 (hoy Bebedero
y Nahuel Huapi).
Estaba a cargo el subcomisario Adolfo Martinez, secundado en la
tarea por el oficial sumariante Juan B. Linares, un sargento, dos
cabos y 11 vigilantes.
En el año 1908,
siendo Jefe de Policía el coronel Ramón L. Falcón, se realizó la
reestructuración del servicio policial ampliándose el número de
comisarías (se elevó a
10 seccionales).
Se trasladó la
Comisaría 31 al distrito de Villa Urquiza, con domicilio en la Calle
Guanacache Nº 5319, estando a cargo del comisario Ernesto Otamendi y
los auxiliares Federico Levi, Domingo F. Rodríguez, Thomás G. de la
Fuente y personal subalterno. Corría el año 1913 y era comisario don
Cirilo López.
He de aclarar que la
Seccional 31ª había
sido creada en 1897 bajo la jefatura del doctor Alfonso Beazky.
Por nota del
12 de marzo de 1912, la Sociedad de Fomento de Villa Modelo solicitó
al Jefe de Policía General Dellepiani
la instalación de un destacamento policial en la Villa.
El 7
de julio de 1914, el titular de la Comisaría 31ª, comisario
Vicente Flores, se dirigió por nota al Jefe de Policía solicitándole
refuerzo de agentes para poder cubrir la extensa zona que abarcaba
jurisdicción con el fin de contrarrestar la acción de la gente de
malvivir que parecí haberse radicado en la Parroquia.
Hace
notar que la generalidad de las paradas las realizan agentes de a pie y que cada uno tiene a su cargo la vigilancia de más
de 4 manzanas, lo que constituye un servicio deficiente creando graves
perjuicios al vecindario. En este punto cabe recordar aquellas rondas
colegiales con sus largas pitadas seguidas por otra corta y enérgica
que, aunque nos
despertaban sobresaltados, nos avisaba que descansáramos tranquilos
porque el servidor del orden estaba alerto vigilando.
Con fecha 1 de enero
de 1921 la Jefatura de Policía dispuso el cambio numérico de las
comisarías de la Capital, correspondiéndole a la Seccional 31ª
pasar a ser Comisaría 39ª, con asiento en la calle Olazábal Nº
5437.
Aunque Villa Urquiza
fue siempre una población
tranquila, cuenta en la actualidad con un eficaz servicio de
vigilancia a cargo de tres seccionales policiales a saber:
Comisarías Nº 39ª - Nº 49ª y Nº 37ª
Los Bomberos
Desde los primeros años del barrio, época de los grandes
incendios que desbastaron la fábrica de cigarros “Avanti”, la
licorería “Peddeflous” la
pinturería “La Unión” y otras menores, los vecinos, a través de
las Asociaciones de Fomento y apoyados por los periódicos “Eco
Social” y el “Independiente”, lucharon por obtener la creación
de un destacamento de bomberos en la zona.
Ese trámite demandó muchos años, hasta que el 9 de febrero de
1923 sé dio lugar al pedido: se dotó a la Comisaría 39ª de un
pelotón compuesto de seis hombres al mando del sargento Olaguer
Orena.
El material lo componían
un carro auto bomba tirado por una yunta de caballos, rodillos de
manguera para agua, herramientas y demás elementos para combatir los
siniestros.
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