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Primera Actitud Saludable
1°
Compromiso
"Cualquier
cosa que hagas, hazla lo mejor que puedas" Eclesiastés.
"El
trabajo ayuda a evitar que uno envejezca", a los 93 años lo dijo Pablo
Casals, el cellista de fama mundial. "Creo que el trabajo es el secreto de
la felicidad", opinaba a los 92 años Surrey. "Trabajar evita que te
sientas desgraciado", dijo a los 91 años Ramsgate Kent.
Las
personas que comparten el compromiso y la dedicación de estos hombres
generalmente están demasiado ocupadas para darse cuenta del paso del tiempo y
demasiado preocupadas para sentirse desgraciadas.
El
Talmud sugiere que hay tres cosas que deberíamos hacer antes de morir: tener un
hijo, plantar un árbol y escribir un libro. No es casual que estos tres logros
dejen monumentos a nuestra existencia que nos sobreviven. Las tumbas encierran
cuerpos, pero no pueden sepultar logros. "Non omnis moriar" (No
moriré del todo) reconoció Horacio, el poeta romano.
"Ama
a tu prójimo como a ti mismo", dijo Jesús. Este mandamiento fue
modificado por el escritor e investigador Hans Selye: "Gana el amor de tu
prójimo". Y agregó: "Hago todo lo que puedo para dar sentido a la
vida mediante el trabajo útil".
El compromiso con una causa y su relación con la felicidad, la salud y el
éxito se han demostrado muchas veces.
Guía
para evitar los problemas derivados de la obsesión por el trabajo, la
insatisfacción laboral y la discordancia de roles:
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Ciclos
de trabajo/descanso: Incluso el trabajo más satisfactorio se hace
agotador si se lo realiza durante demasiado tiempo.
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Concentración:
Cuando tratamos de centrar nuestra atención en más de una tarea al mismo
tiempo se produce estrés y disminuyen la eficiencia y la satisfacción.
"Deshágase de toda ambición, que vaya más allá de cumplir bien con
el trabajo del día", decía a sus pacientes el sabio y eminente
médico canadiense William Osler.
-
El
equilibrio mental y físico: La fatiga está en gran medida
relacionada con el trabajo y nunca es absoluta. En ocasiones estamos
agotados para completar un formulario de impuestos, pero no demasiado
cansados para irnos al Club Rotario o a pescar.
-
Satisfacción
personal: El trabajo cuando está bien elegido, puede brindar un
medio incomparable de realización personal y expresión de sí mismo.
-
Disfrute
personal: El trabajo, además de proporcionar una salida a la
creatividad y la expresión de sí mismo, también debería ofrecer una
fuente de entusiasmo y disfrute recurrente. "No trabajé ni un solo
día de mi vida; todo fue diversión" dijo Thomas Edison que trabajaba
más de diez y ocho horas por día.
-
Respeto
por sí mismo: Bertrand Russell en su libro La conquista de la
felicidad dijo: "Sin respeto por sí mismo la auténtica felicidad
difícilmente pueda alcanzarse y el hombre que se avergüenza de su trabajo
difícilmente podrá lograr el respeto por sí mismo".
-
Fijación
de objetivos realistas: Por más grande que sea su genio, nunca
logrará el éxito si pone su mira demasiado alto; pero si conseguirá
estrés. No podemos ganar todas las batallas, pero podemos ganar algunas. De
nuestros éxitos obtenemos satisfacciones; de nuestros fracasos adquiridos
sabiduría.
-
Vivir
la vida con entusiasmo: "El disfrute es el secreto de la
felicidad y el bienestar" según Bertrand Russel, y agregó:
"Mientras más cosas hay en las que se interese un hombre, más
oportunidades tiene para ser feliz". Emerson decía "Nada
importante se ha logrado sin entusiasmo". A Mark Twain se le preguntó
la razón de su éxito, respondió simplemente: "Nací excitado".
La Fontaine observó: "El hombre está hecho de tal manera que siempre
que algo enciende su alma, las imposibilidades se desvanecen".
Necesitamos
vivir plenamente, pero también necesitamos experimentar tranquilidad interior y
paz de espíritu. Estas cualidades pueden parecer incompatibles y sin embargo
coexisten en personas con una disposición saludable.
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Tercera Actitud Saludable
3°
Confianza
Se
ha encontrado que las personas con baja estima tienen una probabilidad superior
al promedio de contraer enfermedades cardíacas y pulmonares, también
enfermedades autoinmunes y sufran el avance vertiginoso de los tumores malignos.
Lo
ideal sería que lográramos el invalorable don de la seguridad en nosotros
mismos de la niñez.
Cuando
esto no sucede puede adquirirse después, lenta y arduamente, si observamos las
siguientes reglas:
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Asuma
la plena responsabilidad por su vida: La confianza nunca puede
adquirirse hasta que aprendemos a aceptar la responsabilidad personal tanto
por nuestras acciones como por el resultado de nuestras acciones. Así
podemos decir como W.E.Henley: "Soy el dueño de mi destino; soy el
capitán de mi alma". El reconocimiento de que somos los dueños de
nuestro destino es el primer paso para el logro de la seguridad en nosotros
mismo.
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Sea
auténtico: Para llegar a tener seguridad en nosotros mismos primero
debemos desarrollar un sentimiento bien definido de nuestra identidad. Buda
dijo a sus discípulos: "Ilumínate por dentro. Confía en ti mismo.
Guarda la verdad que encuentres dentro de ti como la única luz".
Shakespeare escribió: "Esto por encima de todo: sé auténtico contigo
mismo". Mientras menores sean nuestras necesidades de dependencia,
mayor será nuestra seguridad. Mientras más deseemos ser nosotros mismos,
mayor será nuestra satisfacción. Esta es la vara por la cual se medirá
nuestra salud y por la cual se juzgará nuestra vida.
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Establezca
metas razonables: Si nos fijamos metas irreales llama-mos al
fracaso, lo que a su vez crea desaliento y pérdida de autoesti-ma. Si por
otra parte nuestro objetivos se adecuan mejor a nuestras capacidades y
tenemos éxito en lograrlas, obtenemos satisfacción inmediata y seguridad
en nosotros mismos a más largo plazo.
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Controle
el ambiente: Cuando nos encontramos en situaciones que no podemos
controlar invariablemente experimentamos un grado de ansiedad. Por eso suele
ser más cómodo dar que recibir, porque mientras estamos dando afecto y
ayuda retenemos un control total de la situación.
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Aproveche
la experiencia: Como la mayoría de las otras habilidades sociales,
la seguridad se aprende mucho más fácilmente mediante la experiencia
directa. Al asumir riesgos y superar exitosamente los desafíos aumentamos
nuestra competencia y crece nuestra autoestima.
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Actúe
como si: Muchas veces en la vida nos sentimos llenos de dudas y
temores. En estas ocasiones, más que hundirnos en un estado de ansiedad
pasiva e improductiva, deberíamos acopiar toda nuestra decisión y
actuar como si tuviéramos confianza o como si nos sintiéramos seguros.
Esta es una forma efectiva e inmediata de aumentar la confianza en nosotros
mismos porque llegamos a ser lo que pensamos.
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Quinta Actitud Saludable
5°
Optimismo
Los
médicos deberían tratar a sus pacientes con total imparcialidad y, sin
embargo, en la práctica prefieren personas que tengan una actitud positiva,
optimista.
Para
lograr la óptima salud física y mental debemos mirar hacia el futuro con
confianza y esperanza.
Si
asumimos una disposición positiva, nos sentimos bien o si asumimos una postura
pesimista, nos enfermamos.
Muchos
editores dudan sobre el valor comercial de las buenas noticias; sin embargo la Revista
Selecciones de mayor circulación a nivel mundial, prueba que la gente está
ávida de leer historias de optimismo, valentía, éxito, altruismo y buen
humor.
Los
antiguos griegos eligieron llamarnos antropoides, una palabra que literalmente
significa "los que miran hacia arriba". Para optimizar nuestra salud y
nuestra felicidad debemos siempre adoptar la mirada hacia arriba y cultivar el
hábito del optimismo.
Aquí
se presentan cuatro maneras para desarrollar una actitud de esperanza:
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Asuma
la plena responsabilidad por su vida: Los médicos frecuentemente
encuentran que cuando los pacientes pierden fuerza en el manejo del timón
del destino también pierden control de su vida.
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Adopte
el principio de Pollyanna: la juvenil protagonista de la
novela de Eleonor Porte, era una optimista incorregible, siempre podía ver
el lado positivo de todas las cosas. En las épocas buenas y en las malas
–cuando enfrentamos enfermedades, duelos, decepciones, conflictos
emocionales o crisis financieras- nos sentiremos más felices y saludables
si adoptamos el principio de Pollyana y tratamos de encontrar lo bueno de
cada situación.
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Elimine
lo negativo: Si logramos suprimir los aspectos negativos de la vida,
automáticamente daremos mayor relieve a las facetas positivas. Necesitamos
dedicar un tiempo para limpiar nuestra mente de pensamientos negativos. Como
dijera el Papa: "Errar es humano, perdonar es divino".
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Actué
positivamente: Debemos reemplazar el pesimismo por una actitud de
esperanzada anticipación. Como dicen los chinos: "Es mejor encender
una pequeña vela que maldecir la oscuridad".
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Sexta Actitud Saludable
6°
Alegría
Durante
siglos se ha aceptado que la alegría ejerce un efecto terapéutico. "Un
corazón alegre cura como una medicina" dijo Salomón.
A
lo largo de los años muchos médicos han intentado utilizar los poderes
curativos del humor y la alegría.
Uno
de los valores medicinales de la risa es que ayuda a aliviar la tensión y del
estrés.
"Ríe
y el mundo reirá contigo", dice el refrán y por su propia naturaleza la
risa ayuda a derribar las barreras entre las personas y alimenta los
sentimientos de unidad dentro del grupo. Es por esto que, como dice Víctor
Borge: "La risa es la distancia más corta entre dos hombres".
"El
hombre feliz nunca llega a tener cáncer"afirmó el cirujano inglés sir
Heneage Ogilvie.
La
felicidad también puede actuar como antídoto contra el reumatismo.
En
este mundo el que ríe sobrevive.
La
alegría puede inducirse mediante la adopción de las siguientes prácticas:
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Sonría:
Sonreír es la mejor manera de hacer amigos es influir sobre las personas,
como sabe todo político. Siempre que sonreímos, recibimos personalmente el
beneficio de la medicina de la alegría y también ayudamos a difundir la
terapia de la felicidad a los demás.
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Actúe
como si: Si nos comportamos con felicidad, nos sentiremos felices.
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Responsabilícese
por su propia felicidad: El arte de la felicidad radica en elegir
opciones felices. La felicidad puede considerarse como un don divino, pero
es un don que –como muchos otros talentos naturales como cantar, pintar o
tocar el piano—puede desarrollarse o ignorarse.
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Diviértase:
Debemos aprender nuevamente a reír mediante la exposición regular a
estímulos que provoquen diversión.
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Encuentre
tiempo para jugar: La alegría puede considerarse la recompensa por
participar activamente en la facetas superficiales y simples de la vida.
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Busque
buena compañía: El buen humor siempre se intensifica cuando es
compartido. En el Corán leemos: "Quien hace reír a sus compañeros
merece el paraíso".
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No
tome a la vida, ni a usted mismo, demasiado en serio: Todos
necesitamos el remedio de la risa y en particular cuando atravesamos épocas
difíciles, porque es entonces cuando tenemos menos motivos para reír y
cuando más necesitamos hacerlo. Sobre todo necesitamos reírnos de nosotros
mismos.
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Sea
usted mismo: Si nos sentimos satisfechos de ser nosotros mismos
podemos relajarnos, puesto que al no tener nada que ocultar podemos actuar
libre, natural y espontáneamente.
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Otorgue
una alta prioridad a ser feliz: Aquél que sinceramente desee lograr
una actitud más alegre y esté dispuesto a trabajar para desarrollar este
talento natural, no tendrá problema para encontrar la felicidad que busca.
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Sexta Actitud Saludable
7° Satisfacción
La
lucha por mantener nuestra posición en la implacable carrera adquisitiva es una
causa fundamental del estrés contemporáneo.
El
dinero puede comprar tratamientos médicos pero no la salud; ropa cara pero no
belleza; una casa espléndida pero no un hogar; libros pero no sabiduría;
comida lujosa pero no un saludable apetito. Y la riqueza material, a diferencia
de la riqueza de carácter, es excesivamente efímera.
Cuando
hacer fortuna se convierte en nuestra meta, trastocamos nuestra escala de
valores.
La
satisfacción no depende de lo que usted tenga sino de aquello de lo que pueda
prescindir. Es importante darse cuenta de lo simple que puede ser la vida y aún
seguir viviendo.
Las
personas que permanecen cerca de la naturaleza conservan un valioso sentido de
intemporalidad.
Quizá
nuestro creciente interés por la ecología nos haga más fácil adoptar una
relación yo-tú con el mundo que nos rodea.
La
satisfacción es un antídoto para la ansiedad y el estrés, que algunos
encuentran adhiriendo a una fe religiosa, otros al Rotary. Para algunos la
satisfacción proviene de liberarse de su dependencia de los bienes materiales,
para otros de llevar una vida sencilla o de escapar a las garras de la
"enfermedad del apuro". Algunos logran su paz de espíritu gracias a
un paciente autoentrenamiento.
Esto
puede lograrse si se sigue ciertos pasos prácticos:
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Aprenda
a ser paciente: La paciencia es uno de los principales enemigos de
la satisfacción. Ello lo refleja la siguiente máxima: "Todo llega a
quien sabe esperar". Si no mostramos paciencia, inevitablemente
sufriremos disgustos y frustraciones.
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Tómese
su tiempo: La "enfermedad del apuro" es causa de mucha
infelicidad y de enfermedades relacionadas con el estrés. Necesitamos
tiempo para actuar de manera inteligente y también para actuar
compasivamente. Si nos dedicamos exclusivamente a trabajar, nos negamos
cosas muy valiosas de la vida.
Esto
se ha expresado en hermosas palabras en una vieja plegaria inglesa:
Toma
tu tiempo para la amistad
—es
el camino a la felicidad.
Toma
tu tiempo para soñar
—es
tu vehículo para llegar a una estrella.
Toma
tu tiempo para amar y ser amado
—es
el privilegio de los dioses.
Toma
tu tiempo para mirar a tu alrededor
—es
un día demasiado fugas para el egoísmo.
Toma
tu tiempo para reír
—es
la música del alma.
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Viva
el presente: La satisfacción nunca puede encontrarse lamentándose
por el pasado o temiendo el futuro. La satisfacción proviene del total
compromiso con el "aquí y ahora". Sentirse totalmente absorbido
en el presente también es una técnica valiosa para enfrentar el estrés.
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Vea
la vida en su perspectiva histórica: Es fácil creer que nuestros
problemas cotidianos son únicos y agobiantes. El presente puede ser
diferente del pasado, pero en esencia no es mejor ni peor. La persona que ve
las cosas en perspectiva histórica se da cuenta, que nada es nuevo y nada
tiene una importancia extraordinaria o una significación permanente.
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Olvide
los errores del pasado: El remordimiento crónico es una de las
actividades más agotadoras que el hombre conoce y una de las menos
productivas.
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Intente
ser humilde: El desaliento es menor si vemos el cosmos como una
totalidad y reconocemos nuestra tremenda insignificancia en la vasta
eternidad del tiempo y el espacio. Si seguimos envanecidos por nuestra
supuesta grandeza cosecháremos desaliento y angustia; si buscamos la
humildad encontraremos satisfacción.
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Aprenda
a vivir con sencillez: Gran parte del descontento que experimentamos
actualmente proviene de nuestros deseos no satisfechos. Encontramos
satisfacción si limitamos nuestros deseos y hallamos la felicidad en las
cosas simples de la vida.
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Disfrute
de la bellezas naturales: Una manera simple de superar la tensión
consiste en retirarnos de vez en cuando del mundo efímero, concreto, lleno
de ruido y agitación y buscar refugio en la tranquilidad y permanencia de
la naturaleza.
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Aprenda
a aceptar lo inevitable: En cada momento de nuestra vida se nos
presenta una opción: o aceptamos nuestras actuales circunstancias o
luchamos por cambiarlas. En nuestra búsqueda de la satisfacción debemos
tener presente la antigua plegaria: "Dios me dé fuerza para cambiar
las cosas que deben cambiarse; el coraje de aceptar las cosas que no pueden
cambiarse y la sabiduría para reconocer la diferencia".
La
práctica difundida de las actitudes saludables mejorará el bienestar de los
individuos y los ayudará a transformar a una generación individualista en una
generación solidaria.
Para
finalizar, nos hacemos eco de las palabras de Montaige: "Podría decirse de
mí que en esta nota sólo he armado un ramo de flores ofrecidas por otros
hombres; yo sólo he aportado la cuerda que las ata".
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Inicio
Prologo
Los
pensamientos pueden enfermarnos y pueden curarnos. Un estado de ánimo saludable
puede salvarnos la vida, un estado de ánimo negativo puede apresurar nuestra
muerte.
Las
personas ambiciosas, altamente competitivas, coléricas y obsesionadas por el
tiempo, presentan niveles elevados de colesterol en la sangre y un riesgo siete
veces mayor de presentar signos clínicos de enfermedad cardíaca, bajo la cual
siempre yacen los efectos dañinos del estrés crónico que pueden deprimir la
efectividad del sistema inmunlógico. Esta conversión de energía nerviosa
puede dar origen a enfermedades de piel psicosomáticas, dolores de cabeza,
alteraciones intestinales, reumatismo, artritis o cáncer.
Es
habitual considerar a la enfermedad como una tragedia sin par. Pero también
ofrece una excelente oportunidad para cambiar.
Es
seguro suponer que los seres humanos exitosos siempre serán reconocidos por
poseer estas siete cualidades básicas —son comprometidos, calmos, confiados,
sociables, optimistas, alegres y satisfechos.
La
amplia difusión de estas siete cualidades mejorará la salud y el bienes-tar de
los individuos. También será altamente beneficiosa para la sociedad, porque
cualquier grupo de personas —familia, empresa, club, vecindario, organización
profesional, iglesia o nación— que practique las siete actitudes saludables
automáticamente creará una comunidad más feliz y más unida, que ama más y
cuida mejor.
"Siembre
y actúe y cosechará un hábito; siembre un hábito y cosechará un carácter;
siembre un carácter y cosechará un destino", autor anónimo.
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Segunda Actitud
Saludable
2°
Calma
La
mayoría de las virtudes se convierten en vicio cuando se practican en exceso.
Winston
Churchill recuperaba sus fuerzas asi: "He recurrido a un método de vida
que aumentó enormemente mi capacidad de trabajo; siempre me acostaba por lo
menos una hora en la primeras horas de la tarde".
Vivimos
en una era de ansiedad global, una época en la cual la industria de las
comunicaciones altamente desarrollada se conjuga para mantenernos en un estado
de alarma constante. Abrimos los diarios, vemos la televisión, y encontramos
historias de ataques violentos y brutales violaciones, nuestra tensión arterial
se eleva, nuestro corazón se acelera. Cada hora de cada día nuestro cuerpo
reacciona a una sucesión interminable de señales de angustia. De manera que
nos quedamos atemorizados y horrorizados, pero a la vez frustrados e
insatisfechos.
El
doctor Irvine Page, un cardiólogo estadounidense, dice que la mejor manera de
evitar los ataques cardíacos se logra mediante el "logro de
ecuanimidad"
Hay
varias técnicas que pueden usarse para lograr una actitud de calma y
ecuanimidad:
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Pausas
de descanso: "Un trabajador realmente eficiente", dijo
Thoreau, "nunca recarga su día de trabajo". Esto significa
planificar el día de tal manera que haya tiempo para intervalos regulares
de descanso y reflexión serena.
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Vacaciones:
Las vacaciones pueden brindar excelentes oportunidades para superar la
ansiedad y aprender a relajarse, siempre y cuando se elijan adecuadamente.·
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Relajación
muscular: El masaje y los baños calientes pueden proporcionar una
solución a corto plazo para los problemas producidos por la tensión
muscular.
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Hobbies:
Un cambio suele ser tan positivo como un descanso, especialmente cuando
implica pasar de una actividad laboral a un pasatiempo o hobby totalmente
absorbente. Lo ideal es adoptar actividades de tiempo libre que proporcionen
un refugio apacible contra las tormentas de la vida. Cuando los hobbies se
usan así, llegan a ser remedios para matar la ansiedad más que modos
frívolos de matar tiempo.
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Estimulación
de la calma: Los hidroterapeutas, los masajistas, los psicólogos de
niños y los musicoterapeutas reconocen que hay estímulos que provocan
tensión y otros que inducen tranquilidad y la relajación. El uso de
mecedoras es otro modo similar de encontrar tranquilidad. Nuestros abuelos
las usaban, en los últimos años han perdido el favor de la gente,
principalmente por que el mundo ahora está demasiado ocupado como para
encontrar tiempo para la contemplación. Aquí reside una triste paradoja
porque mientras más ocupamos nuestros días en negocios urgentes, más
urgencia tenemos de la terapia de la reflexión.
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Meditación:
La manera exitosa de alejar pensamientos inquietantes es centrar la
atención en algo que sea intrínsecamente apacible. Puede lograrse mediante
la observación de una flor o la llama de una vela, escuchando atentamente
música tranquilizante, recitando un poema o leyendo el Salmo 23. Si la
mente está ocupada en pensamientos y sentimientos serenos no tendrá lugar
para problemas crónicos. Esta técnica de meditación se ha empleado con
gran éxito durante siglos en los países orientales. Hace algunos años fue
adoptada por millones de personas en todo el mundo occidental en una forma
simplificada conocida como meditación trascendental. Mediante la
entonación regular de un mantra (oración) personal, los pacientes
encontraban que podían superar el insomnio, el asma, la ansiedad, la fatiga
crónica y la adicción a drogas. La meditación también puede mejorar
nuestra resistencia a la enfermedad.
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Disipe
los temores crónicos: "Más vida puede escurrirse a través
del pensamiento de un hombre que a través de una herida abierta", dijo
Thomas Hardy. Mucha gente de lo que generalmente se supone sufre temores y
fobias crónicas. Lo que podemos llegar a ser depende de nuestra forma de
pensar. El profesor Watson reflexionó: "Piense cuán pacífica, cuán
calma, cuán eficiente sería nuestra vida, si no tuviéramos más temores
que un recién nacido".
-
Controle
sus preocupaciones: La preocupación se ha convertido en uno de los
mayores problemas del mundo occidental. Dos ejercicios en particular ayudan
a romper este hábito de la preocupación. El primero es trasladar sus
motivos de preocupación al papel, en lugar de dejar que contaminen su
mente. Esto los pone en perspectiva y permite enfrentarlos ordenadamente. La
segunda es fijar momentos programados para las preocupaciones, es decir
fijarles turno.
Mediante
estas diversas técnicas, podemos aprender a superar el hábito de las
preocupaciones improductivas y lograr la paz de espíritu.
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Cuarta Actitud
Saludable
4°
Convivencia
El
ser humano tiene dos necesidades sociales básicas: la necesidad de una
relación íntima, con su padre o un cónyuge y la necesidad de sentirse parte
de una comunidad cercana e interesada por él.
Las
amistades no son una de las opciones extra en la vida, que se cultivan cuando
tenemos tiempo. Son vitales para nuestra salud y nuestra felicidad. Las
amistades son una garantía de vida. Cuando estamos ocupados en actividades que
tan poco nos comprometen tendemos a sentirnos apáticos, una palabra derivada
del término latino a-pathos, que significa sin sentido. Cuando estamos
en compañía de amigos es cuando normalmente experimentamos un sentimiento
profundo. Esta fue una de la máximas de Epicuro, quien dijo: "De todos los
medios de asegurar la felicidad a lo largo de nuestra vida, con mucho el más
importante es tener amigos".
Para
sentirnos felices necesitamos amigos. Sin ellos todos también caemos
fácilmente en la apatía, en la inactividad o en la depresión crónica. Esto
explica los estrechos vínculos entre el suicidio y la alienación social. Las
personas que se sienten parte de un grupo estrechamente unido tienen menor
probabilidad de cometer intentos de suicidio que quienes están más aislado.
El
psicoanalista Erich Fromm en su libro El arte de amar escribió: "La
necesidad más profunda del hombre es la de superar el aislamiento, liberarse de
la cárcel de su soledad". El problema fundamental, dice Fromm, "es
cómo superar el aislamiento, cómo lograr la unión, cómo trascender la propia
vida individual y encontrar el afecto que cada uno necesita".
Estos
objetivos sociales pueden lograrse de las maneras siguientes:
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Dé
para recibir: Muchas personas son tan tímidas o tienen tanto temor
de sufrir el rechazo emocional que son renuentes a tomar la iniciativa de
ofrecer amistad. El arte de cultivar amistades entrañables reside en ser
una persona que espontáneamente se brinde más que alguien que siempre
espera recibir. El lema principal de Rotary es: "Dar de sí, antes de
pensar en sí".
-
Quiérase:
Antes de amar a otros, natural y espontáneamente, primero debemos aprender
a querernos.
-
Ame
a sus enemigos: Para no enfermarnos debemos "amar al pecador,
pero odiar al pecado". Aun cuando no podemos llegar a amar a nuestros
enemigos debemos al menos aprender a sentir buena voluntad hacia ellos
porque ya con eso será suficiente para controlar los concomitantes
biológicos dañinos de la amargura y el odio.
-
Ofrezca
amistad: Nada bueno se logra sin esfuerzo, una máxima que se aplica
a la amistad así como el aprendizaje de la lectura, las artes y el éxito
comercial.
-
Rompa
el hielo: Las principales barreras para una vida social rica son
casi con total certeza la timidez y el sentimiento de incomodidad. Podemos
estar seguros de que nunca cosecharemos amistades duraderas si somos
demasiado temerosos o demasiado perezosos para sembrar la semilla iniciales
de la amistad.
-
Cultive
sus amistades: "La camaradería es vida", era el lema de
William Morris. Pero las amistades no se producen espontáneamente, tienen
que crearse y cultivarse.
-
Muestra
gentileza y consideración: La prueba de la verdadera amistad reside
en la medida en que compartimos los sentimientos, estados de ánimo,
intereses, disgustos, triunfos, penas y dolores de nuestros amigos. Cuando
brindamos amabilidad y amor tanto nosotros como nuestros interlocutores nos
beneficiamos en forma directa. Al ayudar a otros nos ayudamos a nosotros
mismos.
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Elimine
lo negativo: No sólo somos lo que nosotros pensamos y sentimos sino
también lo que quienes nos rodean piensan y sienten.
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Siga
la regla de oro: Nuestra conducta debería guiarse por
el principio reiteradamente expresado en la principales religiones del
mundo:
Brahmanismo:
Esta es la suma del deber: no hagas a los otros lo que te produciría dolor que
te hicieran a ti. Mahabharata 5:1517.
Budismo:
No lastimes a los otros de la forma en que a ti te lastimaría. Udanavarga 5:18.
Cristianismo:
Cuanto quieras que os hagan a vosotros los hombres, hacédselo vosotros a ellos.
Mateo 7:12.
Confucianismo:
Haz a los otros lo que tú desearías que te hicieran. Analectos 15:23.
Islam:
Ninguno de vosotros es un creyente hasta que desee para su hermano lo que desea
para sí mismo. Sunan.
Judaísmo:
Lo que te es odioso no se lo hagas a tu prójimo. Esa es toda la Ley; el resto
es comentario. Talmud, Shabbat 31ª.
Taoísmo:
Considera el beneficio de tu prójimo como tu propio beneficio y las pérdidas
de tu prójimo como tus propias pérdidas. Tai-Shang Kan-Ying P´ien.
Nuestra
salud individual mejoraría si aplicáramos esta regla de oro.
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Cultive
las buenas maneras: Para vivir en estrecha comunión con otras
personas necesitamos observar la etiqueta y las reglas de urbanidad que se
han desarrollado a lo largo de los años para lubricar los engranajes de la
relación social.
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Abunde
en elogios, ahorre críticas: Siempre es más fácil criticar los
errores de alguien que elogiar sus virtudes. Plegaria de los indios Pieles
Rojas: "Quiero estar seguro de no criticar a mi prójimo hasta que no
haya caminado una milla en sus mocasines".
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Participe
en actividades de pequeños grupos: Debemos por nuestra salud
redescubrir un sentido de comunidad, compañía, identidad grupal y
objetivos compartidos. Lo que ahora necesitamos perseguir con el mismo
ahínco que la Libertad y la Igualdad, es un genuino espíritu de
Fraternidad.
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Manténgase
en contacto: El tacto es uno de los principales medios de
comunicación no verbal. Mediante una suave caricia expresamos afecto; con
fuerte apretón de manos ofrecemos amistad; mediante una palmada en la
espalda manifestamos aprobación; con un abrazo consolador brindamos
solidaridad y apoyo. Necesitamos compañía para conservar a nuestro
corazón en buen estado. Si somos inteligentes no dejaremos pasar un solo
día prescindiendo de la terapia del amor.
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Los
catorce fundamentos de la felicidad
1.
Lleve una vida ocupada, activa.
2.
Comprométase en un trabajo productivo y significativo.
3.
Adopte un estilo de vida más organizado y planificado.
4.
Fíjese metas realistas y no inalcanzables.
5.
Piense en términos positivos y optimistas.
6.
Elimine al máximo de sus posibilidades los sentimientos y las actitudes
negativas.
7.
Evite las preocupaciones innecesarias.
8.
Dedique un tiempo adecuado a las actividades sociales.
9.
Desarrolle una personalidad cálida, extravertida.
10.
Establezca relaciones personales cercanas satisfactorias.
11.
Dé una alta prioridad a ser feliz.
12.
Aprenda a vivir en el presente.
13.
Sea usted mismo.
14.
Propóngase desarrollar una personalidad "saludable".
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