
El mundo desde su creación fue
un cambio constante. Debemos citar que en el siglo XX los cambios entraron
en un espiral de velocidad ascendente que nos costó mucho trabajo
asimilarlos en el tiempo que estaban ocurriendo. No obstante ello, en el
siglo XXI, será mucho más acelerados que los producidos en el siglo XX.
Debemos estar preparados, pues corremos el riesgo de no poder subir a
la velocidad de los cambios, y quedaremos en el camino del tiempo,
recordando aquellos falsos paradigmas tales como "Todo tiempo
pasado fue mejor", ó "Todo cambia para que nada cambie".
Claro que estos cambios no deben, bajo ningún punto de vista, hacernos
olvidar nuestros principios sobre; "Etica",
"Moral", "Buenos Hábitos", "Amistad"
como moneda de cambio, "Fe", "Comprensión", y
todas esas viejas buenas costumbres que nos han inculcado nuestros
mayores, como así también nosotros contamos en "El objetivo
de Rotary", que nos dice: El conocimiento mutuo
y la amistad como ocasión de servir.
La observancia de elevadas normas éticas en las actividades
profesionales y empresariales. . .
Debemos prepararnos para aprender a mirar para donde se encaminan
"los
cambios", la información está ahora a nuestro alcance,
hasta hay exceso de información, la que debemos ver, analizar, aprender a
separarla, para estar preparados para vivir con el "cambio",
y no ser un analfabeto del post-modernismo. Hoy no se
concibe a Taylor, introduciendo la teoría del maquinismo, ¿estatismo?
¿liberalismo? ambos están cuestionados hoy, Marx y Engels, Chicago Boys,
monetarismo, ¿fueron inconsistentes? NO, ¿Discepolo con Cambalache ¿nos
mostraba los tiempos de cambio?, ¿Podemos aseverar; que todo tiene
un tiempo, se agota, y cambia?. Es innegable que es así,
terminan todos cambiando, y aferrarnos a los recuerdos, no es malo, pero
resulta perjudicial tratar de poner vigente a esos recuerdos, que tuvieron
su vigencia, pero ya pasaron.
Hoy tenemos nuevas tendencias, modas, o formas de vida, nuevos
trabajos, nuevas palabras o frases hechas que nos cambian todo lo que
habíamos conocido hasta la fecha. Internet, Marketing, globalización,
riesgo país, terrorismo urbano, yupies, etc. infinidad de carreras
universitarias nuevas, contra las tradicionales, todo producto de los "cambios".
Heráclito (-540aC
_475aC) Filósofo Griego, quien sostenía que el fuego era el origen de la
materia y que "el mundo se encontraba en un estado constante de
cambio", afirmaba que "nunca te bañarás dos
veces en el agua del mismo río".
Entonces después de estos
conceptos; ¿que debemos vislumbrar, para estar en el ritmo de los
cambios?, Primero, debemos seguir leyendo, estudiando, actualizándonos,
hablar más de un idioma, preferentemente el inglés, usar la tecnología
informática, Internet, nuevas profesiones, nuevas formas de vida, caso
contrario seremos considerados "analfabetos del siglo XXI",
estos son principios básicos y "pertenecer dentro del
cambio" en esta parte de nuestra vida, es fundamental.
Si bien es cierto que estamos en
"crisis", sabemos que
es muy profunda, también debemos considerar que toda crisis, genera "oportunidad",
el "tema" es saber como encontrar "la
oportunidad".
Debemos estar seguros que existen muchas oportunidades, porque el mundo
desde que es mundo, siempre "a grandes profundidades, (crisis)"
presenta "grandes alturas, (oportunidades)". Está
en nuestra habilidad saber ubicarlas, analizarlas, y ponerlas en marcha.
Si cambiaron estructuras tan grandes y tradicionales como la Iglesia, y
los Ejércitos, ¿será que también Rotary debe hacerlo?
Ahora, entonces debemos estar preparados para hacer frente al
desafío
de los cambios, debemos flexibilizar los límites de nuestros
pensamientos, no cuestionar antes de analizar, sacarnos los preconceptos,
saber subir a los cambios por más rápido que ocurran, pero, siempre hay
un pero, tener en claro que, nunca debemos estar en los extremos, tampoco
debemos renunciar a nuestros principios sobre; ética, amistad, amor,
paz, fe, comprensión, respeto, moral, solidaridad, tolerancia. Estos
principios no cambiaron ni cambiarán.
Si queremos vivir de los recuerdos, que sean estos últimos los que
ocupen nuestras mentes, pero no olvidarse que el "cambio"
deberá ser nuestra forma de vida.